Índice
Los ronquidos y la apnea del sueño se pueden tratar con éxito gracias a dispositivos tecnológicos y a diferentes tipos de operación para no roncar
¿Quién no ha grabado nunca a su pareja mientras ronca para mostrarle el audio al día siguiente? Esta pequeña broma cotidiana se puede convertir en un gran problema para la convivencia si una persona ronca de manera continua y excesiva, ya que los ronquidos pueden impedir que descansen tanto la persona que ronca como sus seres queridos. Por eso, cada vez más personas se hacen la misma pregunta: ¿Existe alguna operación para no roncar?
Lo primero que hay que tener en cuenta es que los ronquidos no deben tomarse a la ligera si llegan a provocar alteraciones del sueño en las personas que los sufren. De hecho, pueden ser un síntoma para detectar la apnea del sueño, un trastorno que provoca que la persona que lo sufre deje de respirar y su nivel de oxígeno en sangre descienda peligrosamente.
Por eso, las personas que sufren ronquidos diarios y severos deben acudir a un otorrinolaringólogo que lleve a cabo un análisis completo del paciente, confirme o descarte patologías del sueño como la apnea y determine cuál es el tratamiento que mejor se ajusta a las necesidades del paciente. Será el profesional el que, en función del diagnóstico, pueda establecer si es recomendable llevar a cabo una operación para no roncar.
Las consecuencias de no tomarse los ronquidos en serio
Según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), el 20% de la población ronca. Un dato estadístico que se duplica en el caso de las personas mayores de 50 años.
Además, la SEORL advierte de que más de la mitad de las personas que roncan no afrontan un problema que les impide dormir y descansar de manera óptima a ellas y a las personas con las que conviven. Lo que puede desencadenar fatiga, cansancio, falta de energía, baja productividad en el trabajo y un deterioro de las relaciones personales.
Hasta ahora, los ronquidos continuados no habían sido considerados un problema de salud en comparación con la apnea obstructiva del sueño (AOS). Pero, si las consecuencias de los ronquidos en la vida cotidiana no fuesen suficientes para animar a las personas que los padecen a buscar ayuda, debemos tener en cuenta que pueden provocar una estenosis de las carótidas precoz, daño crónico en la mucosa faríngea (faringitis crónica, problemas para tragar, etc.), o ser un síntoma de patologías más graves como la apnea obstructiva del sueño.
La AOS se produce cuando los músculos de la garganta de una persona se relajan y provocan un bloqueo de las vías respiratorias superiores, un proceso que se repite varias veces durante el sueño y que provoca que durante unos instantes el paciente no respire, disminuya el oxígeno en sangre y suframos microdespertares. ¿Cuáles son sus consecuencias? Además de la fatiga asociada a descansar mal, la apnea del sueño incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares como los ataques cardíacos, hipertensión y arritmias, aumentando el potencial riesgo de muerte.
Por eso, si una persona se despierta de manera habitual por culpa de los ronquidos de su pareja, no debe limitarse a grabarla, sino que debe alertarla para que acuda a la consulta de un otorrinolaringólogo especializado en alteraciones del sueño. No hay que resignarse a vivir con ronquidos molestos y a dormir mal. Y, sobre todo, hay que detectar las patologías del sueño cuanto antes para poder tratarlas con éxito.
¿Por qué roncamos?
Venimos de explicar por qué se produce la apnea del sueño, pero… ¿cómo se generan los ronquidos? Estos sonidos roncos, como su propio nombre indica, aparecen cuando los músculos de la garganta se relajan y el aire de nuestra respiración produce su vibración. Los ronquidos se producen porque existen problemas para que fluya el aire con normalidad a través de la nariz. Esto provoca que tengamos que abrir la boca para respirar, de tal manera que, cuando el flujo de aire se encuentra con obstrucciones parciales en las vías respiratorias superiores, como el paladar blando y la úvula (la campanilla), la base de la lengua, las amígdalas o los tejidos de la garganta provoque la vibración de sus tejidos.
Que una persona ronque de manera esporádica es absolutamente normal. Prácticamente todas las personas roncamos de vez en cuando. Los ronquidos se transforman en un problema cuando se producen de manera cotidiana y con mucha fuerza e intensidad.
En lo relativo a las causas, más allá de que roncar pueda ser un síntoma de que se padece apnea del sueño, podemos destacar las siguientes:
- El sobrepeso es un factor de riesgo clave.
- Problemas anatómicos o aumento de partes blandas en la boca y la garganta, muchas veces asociados, precisamente, al sobrepeso. Por ejemplo, el exceso de peso puede provocar que la persona que ronca tenga un mayor volumen de tejido en la garganta y esto estreche las vías respiratorias y dificulte el paso del aire. Otra causa común de los ronquidos es que la úvula sea demasiado grande y obstruya, también, el flujo del aire.
- Otra causa común de los ronquidos es que la úvula o las amígdalas sean demasiado grandes y obstruyan el flujo del aire.
- Una mandíbula demasiado pequeña o retraída.
- El consumo de alcohol también es un factor de riesgo, sobre todo si se bebe antes de conciliar el sueño, porque el alcohol relaja los músculos de la garganta. Al igual que fumar.
- Tener el tabique nasal torcido o desviado.
- Padecer patologías nasales como congestión crónica o pólipos.
- Los problemas para dormir también pueden aumentar la relajación de la garganta.
- Dormir bocarriba agudiza los ronquidos.

¿Cómo se tratan los ronquidos?
Para diseñar un tratamiento contra los ronquidos eficaz, es imprescindible, en primer lugar, acudir a un otorrinolaringólogo especializado en alteraciones del sueño que evalúe al paciente y realice pruebas como una polisomnografía y una endoscopia mediante sedación inducida o somnoscopia para establecer las causas precisas de los ronquidos y descartar la presencia de AOS. A partir de ahí, se puede diseñar un tratamiento personalizado teniendo en cuenta las tres principales opciones que existen:
- Cambios de hábitos de vida. En los casos más leves de ronquidos, pueden subsanarse modificando algunos hábitos diarios del paciente. Por ejemplo, es recomendable reducir la ingesta de alcohol, sobre todo de noche, evitar cenas copiosas, dormir de lado, en vez de bocarriba, dejar de fumar y optar por una dieta más saludable que permita mejorar el bienestar del paciente y reducir su sobrepeso.
- Uso de dispositivos médicos. En los últimos años, la tecnología ha avanzado a pasos agigantados, especialmente, en el terreno de la medicina. Hoy en día, los ronquidos se pueden tratar usando:
- Férulas de avance mandibular y boquillas de retención de la lengua para conseguir que las vías respiratorias se mantengan abiertas.
- Tiras nasales para mejorar el flujo de aire a través de la nariz y evitar la respiración bucal.
- En los casos en que los ronquidos están asociados a la apnea del sueño, los especialistas establecen el uso de dispositivos de presión positiva en las vías respiratorias, conocidos comúnmente por sus siglas en inglés CPAP. Estos equipamientos bombean aire mediante una mascarilla para evitar que se produzca la obstrucción de las vías respiratorias.
- Operación para no roncar. Al igual que se han producido notables avances en el terreno tecnológico, en los últimos años se han desarrollado y perfeccionado diversas técnicas para llevar a cabo una operación para no roncar de manera exitosa y sin posoperatorios complejos o demasiado molestos o dolorosos para el paciente.
¿Hay cirugías de la apnea del sueño? Tipos de operación para no roncar
Aunque los dispositivos que hemos señalado antes presentan resultados muy positivos a la hora de tratar la apnea del sueño y eliminar o mitigar los ronquidos, muchos pacientes no desean usar estos dispositivos de manera diaria, ya sea porque les resultan incómodos o porque dificultan su capacidad para dormir, lo que puede generar problemas de salud, relacionales y profesionales.
Por eso, algunas personas que padecen apnea y/o ronquidos intensos se interesan por la posibilidad de someterse a una operación para no roncar. El tipo de intervención necesario en cada caso es personalizado, y de basarse en una exploración física completa apoyada en las pruebas del sueño previamente mencionadas.
Actualmente, existen tres grandes tipos de operación para no roncar que llevan a cabo los cirujanos son: la uvolopalatofaringoplastia, el avance maxilomandibular y la implantación de estimuladores del nervio hipogloso.
4.1. Uvolopalatofaringoplastia
La faringoplastia es un procedimiento quirúrgico que se realiza para tratar los ronquidos crónicos y la AOS causada por un exceso de tejido blando en la parte posterior de la garganta. Durante la faringoplastia, el cirujano puede realizar una serie de técnicas para reducir el exceso de tejido, aumentar su firmeza y agrandar las vías respiratorias superiores, lo que ayuda a mejorar la respiración durante el sueño, de tal manera que el aire pueda pasar con mayor facilidad no provoque la vibración de los tejidos y, por ende, los ronquidos. De ahí que sea considerada un tipo de operación para no roncar.
4.2. Avance maxilomandibular o cirugía ortognática
La cirugía ortognática es un procedimiento quirúrgico que se realiza para corregir anomalías en la posición de los huesos de la mandíbula y la cara, con el objetivo de mejorar la función masticatoria, la estética facial y la función respiratoria. Este tipo de cirugía se realiza en colaboración con un ortodoncista y generalmente se considera como parte de un tratamiento ortodóncico completo cuya realización requiere de un diagnóstico correcto de ronquido o AOS.
El período de recuperación después de este tipo de operación para no roncar puede variar según la complejidad del caso, pero generalmente implica hinchazón facial, malestar y una dieta blanda durante algunas semanas.
4.3. Implante de un estimulador del nervio hipogloso
Otra operación para no roncar que se puede llevar a cabo es la implantación de un estimulador del nervio hiplogoso. Este dispositivo, similar a un marcapasos, emite un impulso eléctrico que estimula dicho nervio para provocar que la lengua se mueva hacia delante cada vez que el paciente inspira durante el sueño y, por lo tanto, se abra la vía aérea. De esta manera, el aire consigue fluir con normalidad. Gracias a esta operación para no roncar, es posible conseguir que los ronquidos intensos pasen a ser prácticamente inexistentes.
Además de los tipos de operación para no roncar previamente descritos, es recomendable realizar cirugías complementarias, en caso de ser necesario, que mejoren el flujo de aire y la respiración nasal como la rinoplastia, septoplastia o turbinoplastia, con el fin de alcanzar mayores cotas de éxito en la desaparición del ronquido o la AOS. Este tratamiento integral del ronquido se denomina cirugía multinivel.
En definitiva, nadie debe resignarse a vivir con ronquidos cotidianos e intensos. Si una persona detecta que su forma de roncar afecta a su bienestar y al de las personas con las que convive debe acudir a un otorrinolaringólogo para descartar trastornos del sueño y acometer un tratamiento integral para eliminar los ronquidos.
Además de cambiar hábitos de vida y mejorar la dieta, es posible usar dispositivos que faciliten la respiración durante el sueño e, incluso, someterse a alguna operación para no roncar para decirle adiós a este problema y a todas sus consecuencias negativas para la salud y el bienestar.


