Nuevo tratamiento personalizado del vértigo posicional con IA

El vértigo posicional se origina en el oído interno y provoca una sensación ficticia de giro

Una investigación gallega permite crear un modelo digital 3D del oído interno para personalizar el tratamiento del vértigo posicional paroxístico benigno

El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) es, con diferencia, el tipo de vértigo más frecuente entre la población de todas las edades, aunque es más habitual a partir de los 45-50 años.

Los episodios de vértigo posicional pueden aparecer de forma repentina al mover la cabeza y causan una sensación de desorientación espacial y pérdida de equilibrio muy molesta. Puede resultar peligroso si ocurre, por ejemplo, al volante o en altura.

El tratamiento habitual más efectivo para el vértigo posicional consiste en realizar una serie de maniobras físicas que ayudan a «resetear» el sistema vestibular, en el oído interno, encargado de la percepción del equilibrio.

Ahora, un equipo de investigadores gallegos acaba de desarrollar una nueva tecnología que permite individualizar la terapia a las características específicas únicas del oído de cada paciente.

Este avance permite tratar los casos de vértigo posicional persistente que se resisten a la terapia tradicional con maniobras de reposicionamiento y rehabilitación vestibular.

Vértigo posicional: un problema originado en el oído

El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) se produce por un desplazamiento anormal de los otolitos en el sistema vestibular, el sistema del equilibrio alojado en el oído interno.

Los otolitos son pequeñas partículas de calcio que, al extraviarse en los canales vestibulares, interfieren con la percepción del movimiento en las tres dimensiones, enviando señales contradictorias al cerebro.

Durante un episodio de vértigo posicional, el paciente experimenta la sensación de estar cayendo o de que todo gira a su alrededor. Esta falsa sensación de movimiento no cesa hasta que los otolitos regresan a su posición habitual.

En la mitad de los pacientes, se desconoce el origen de la afección, mientras que en el resto se atribuye, principalmente, a traumatismos craneales o cirugías de oído.

En todo caso, es importante acudir a la consulta del otorrino para obtener un diagnóstico preciso del vértigo, ya que identificar las causas del vértigo es fundamental para determinar el tipo de tratamiento necesario. Los fármacos para las náuseas que funcionan con algunos tipos de vértigo, por ejemplo, son ineficaces en el caso del vértigo posicional.

El tratamiento: maniobras de reposicionamiento canalicular

El tratamiento más efectivo para el vértigo posicional consiste en realizar maniobras de reposicionamiento canalicular de los otolitos desplazados. Son una serie de ejercicios y movimientos ideados para ayudar a las partículas de calcio a salir de los canales vestibulares.

Existen diversas maniobras para tratar el vértigo paroxístico benigno, cada una con el nombre de su autor. Una de las primeras y de las más empleadas es la maniobra de Epley, junto con la de Semont.

Uno de los retos de la terapia de reposicionamiento es que la geometría de los canales del oído interno es diferente en cada paciente. Por lo que el camino de vuelta que deben recorrer los otolitos no es igual para todos.

Maniobras más recientes, como las de Lempert, Apiani o Gufoni, introducen ligeras variaciones para dar respuesta a las diferencias entre pacientes de vértigo posicional paroxístico benigno.

El nuevo tratamiento asistido por IA permite personalizar las maniobras de reposicionamiento para curar el vértigo posicional paroxístico benigno

En la gran mayoría de pacientes, el vértigo posicional se cura realizando alguna de estas maniobras. Para un tratamiento rápido y efectivo, es importante contar con la guía de un otorrinolaringólogo especializado en vértigos, que sepa identificar la maniobra indicada para cada caso particular.

No es tarea sencilla, ya que no se puede «ver» dentro del oído interno para seguir el movimiento de los otolitos y comprobar si la maniobra está siendo efectiva. Es un trabajo «a ciegas». O lo era, hasta ahora.

Cómo funciona la nueva tecnología para curar el vértigo posicional

La nueva herramienta diseñada por los investigadores del CITMAga (Centro de Investigación y Tecnología Matemática de Galicia) permite crear un gemelo digital del oído interno del paciente y personalizar el tratamiento más efectivo para cada caso.

A partir de una resonancia magnética y utilizando técnicas avanzadas de procesamiento de imágenes, se elabora una reconstrucción tridimensional de tu sistema del equilibrio, con la geometría única de tus conductos vestibulares.

Sobre este modelo digital de tu oído interno, una serie de algoritmos de inteligencia artificial (IA) entrenados en dinámica de fluidos simulan el movimiento del líquido endolinfático y los otolitos en tus canales y cómo reaccionarán a las diferentes maniobras de reposicionamiento.

De esta forma, la herramienta permite al otorrinolaringólogo diseñar un tratamiento completamente individualizado para reconducir los otolitos a su lugar siguiendo la anatomía específica del paciente.

Un sillón especial permite posicionar al paciente en los movimientos precisos para realizar la maniobra que se ha diseñado específicamente para su caso según las simulaciones por ordenador. Y unas gafas especiales permiten al otorrinolaringólogo monitorizar el tratamiento en tiempo real.

La precisión a la hora de visualizar el oído interno del paciente y su reacción a las distintas terapias incrementa la efectividad del tratamiento del vértigo y reduce el tiempo de recuperación.

¿Para qué pacientes es efectiva la nueva terapia?

Esta nueva terapia está específicamente pensada para el tratamiento del vértigo posicional paroxístico benigno y no sirve para otros tipos de vértigo, como la enfermedad de Ménière, la neuritis vestibular o la laberintitis.

Tampoco es efectivo para el vértigo posicional central, que está relacionado con patologías del sistema nervioso central, como enfermedades neurodegenerativas, infartos o tumores cerebrales benignos.

Este es un método especialmente efectivo para tratar a pacientes con una geometría particular en los canales del oído que hace que las maniobras de reposicionamiento habituales no funcionen para curar su vértigo posicional.

Esta nueva herramienta para tratar el vértigo posicional ha superado varios ensayos clínicos en hospitales de Santiago, Lugo y Pontevedra con buenos resultados. Se prevé que pronto esté disponible en otros centros gallegos y su uso se extienda gradualmente.

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